Más allá de la Historia y de la Ciencia

a la ceniza de Cristóbal Colón

¿Dónde, tu voz?, ¿dónde se halla tu acento?,
¿de oro el sitial que incansable buscaste,
el plus ultra, non, allende los mares,
la ansiada esperanza escrita en el viento?

Sí, ¿dónde, tu paz?, ¿qué, de tus secretos?;
de la mar océana, almirante
—de las Indias, señero, estandarte—,
navegante en la nao de un anhelo.

Cuando mi mano a estos, tus restos, toca:
ceniza, tú, podredumbre, miseria,
y mi pecho, tu palabra, invoca…,

consuelo para ti siempre quisiera,
y la oración que musite mi boca
traiga la paz que el buen Dios te conceda.

**Rafael Delgado Calvo-Flores

En los libros se hallan todos los mundos, y la memoria y el gran legado de nuestros antepasados. Ahora, Rafael, quedarán impresos tus versos, y en esas páginas el halago que haces de la investigación y de la ciencia. Tus versos a las cenizas de Cristóbal Colón, más allá de la historia y de lo puramente científico.
Otra vez el viento y la palabra para invocar la memoria de los que nos precedieron. Los versos, tomados a contracorriente, siglos después de aquel larguísimo viaje que nos valiera el hallazgo de nuevas tierras y un nuevo mundo, son como un reguero en el que la ciencia —el mejor notario de nuestro tiempo— parece confabularse con la historia para confirmar nuestras sospechas. De lo triste y de lo malo que ocurriera pasaremos página, pues nos halla la literatura, y nos va la vida en ella.
Es curioso cómo el hombre vuelve sobre el hombre, y lo descubre,lo halla, lo encuentra, después de que la tierra haya vuelto sobre la tierra, después de que nos hayamos convertido en parte consustancial de la tierra. Como un gran ciclo que retorna. Como este blog que se sucede de una imagen a otra, de unos versos a otros, de unas palabras a otras.

tleo

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