{"id":188,"date":"2009-06-30T13:58:38","date_gmt":"2009-06-30T11:58:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/?p=188"},"modified":"2009-10-11T14:12:52","modified_gmt":"2009-10-11T12:12:52","slug":"estancias-contra-el-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/?p=188","title":{"rendered":"Estancias contra  el tiempo"},"content":{"rendered":"<p>Esas letras de sue\u00f1o o cal, los ocres y los azules, los versos, la catedral y la Alhambra bien podr\u00edan, Jos\u00e9 Manuel, anticiparse a este blog, o a este libro, en que la obra original del artista aspira a ser parte consustancial del volumen, como lo es de la bit\u00e1cora. Ambiciona formar parte de \u00e9l siendo aun obra \u00fanica, con sus relieves, sus colores y sus texturas.<\/p>\n<p>En esta filosof\u00eda del nuevo libro, del blog, del ideario de ideas y de formas, la obra original otorga un nuevo concepto a la vieja noci\u00f3n de la lectura. Ahora es posible, as\u00ed, integrar en las p\u00e1ginas escritas, como parte de un todo, como pieza del mismo relato, un pliego de tactos inveros\u00edmiles, un grabado convenientemente firmado y numerado, una estampa \u00fanica.<\/p>\n<p>Los versos de Lorenzo Higueras a la catedral:<\/p>\n<p><strong>Susurra<br \/>\ncomo las sombras que susurran<br \/>\ncomo una sombra de otras sombras<br \/>\ncomo sombra de sombra que alojara<br \/>\nla materia prima o el discurso <\/strong><\/p>\n<p>Y a la Alhambra<\/p>\n<p><strong>Letras de sue\u00f1o o cal<br \/>\nedifican clementes<br \/>\nestancias contra el tiempo<\/strong><\/p>\n<p>pretenden constituir, junto a otros soportes y otros g\u00e9neros y estilos, un solo cuerpo, literario y art\u00edstico, en el que la historia, se dir\u00eda, adquiere formas con distintas sintaxis. Comunicaci\u00f3n, al fin y al cabo, en la consideraci\u00f3n de que no s\u00f3lo la palabra es el \u00fanico cauce expresivo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_189\" aria-describedby=\"caption-attachment-189\" style=\"width: 287px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189\" title=\"Reproducci\u00f3n de un grabado original de Jos\u00e9 Manuel Pe\u00f1a\" src=\"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/\/imagen-131.png\" alt=\"Susurra | como las sombras que susurran | como una sombra de otras sombras | como sombra de sombra que alojara | la materia prima o el discurso\" width=\"287\" height=\"497\" srcset=\"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/imagen-131.png 287w, http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/imagen-131-173x300.png 173w\" sizes=\"(max-width: 287px) 100vw, 287px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-189\" class=\"wp-caption-text\">Susurra | como las sombras que susurran | como una sombra de otras sombras | como sombra de sombra que alojara | la materia prima o el discurso<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>**Jos\u00e9 Manuel Pe\u00f1a<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<figure id=\"attachment_191\" aria-describedby=\"caption-attachment-191\" style=\"width: 289px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-191\" title=\"Reproducci\u00f3n de un grabado original de Jos\u00e9 Manuel Pe\u00f1a\" src=\"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/\/imagen-16.png\" alt=\"Letras de sue\u00f1o o cal | edifican clementes | estancias contra el tiempo\" width=\"289\" height=\"674\" srcset=\"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/imagen-16.png 289w, http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/imagen-16-128x300.png 128w\" sizes=\"(max-width: 289px) 100vw, 289px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-191\" class=\"wp-caption-text\">Letras de sue\u00f1o o cal | edifican clementes | estancias contra el tiempo<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>**Jos\u00e9 Manuel Pe\u00f1a<\/em><\/p>\n<blockquote>\n<p>Llevas raz\u00f3n, Laura, los medios de comunicaci\u00f3n dedican cada vez  m\u00e1s espacio al cotilleo y al comadreo. Los mamarrachos se han  travestido de tertulianos de alto copete. Y cobran m\u00e1s que los ministros y los futbolistas. Las televisiones se han convertido en escaparates del comadreo. Nada se corresponde, en realidad, ni con<br \/>\nla vida cotidiana ni con la verdad. En ese tr\u00e1fago, la literatura impresa tambi\u00e9n se ha dejado llevar. Y parece que abundan como  los hongos libros de hablillas y chismes, como si con ello se dejara  constancia del tedio y la apat\u00eda que reina en esta sociedad llamada  del bienestar.<\/p>\n<p>S\u00f3lo el aburrimiento y la saciedad concitan estos discursos zafios  y grotescos que a diario ocupan los programas de televisi\u00f3n: vividores, sablistas, chup\u00f3pteros, mogrollos, rufianes, malandrines y  trotaconventos inundan los plat\u00f3s de televisi\u00f3n y se codean con los  celeb\u00e9rrimos periodistas  \u2014algunos de ellos, tal para cual\u2014  como  si su fama se correspondiera con la rotunda indignidad de la que  hacen gala p\u00fablicamente.<\/p>\n<p>Son los tiempos que nos ha tocado vivir, con crisis econ\u00f3mica de  fondo incluida, y con la propagaci\u00f3n de un nuevo discurso, en el  que todos, a una, ponemos en tela de juicio incluso aquellos valores  que hasta ahora se defend\u00edan a capa y espada. Y no me refiero,  claro est\u00e1, a las pr\u00e9dicas trasnochadas de quienes aprovechan la  exagerada fals\u00eda de la izquierda para meter baza retr\u00f3gada  Y es que, al margen de moralinas y alegatos oportunistas, vivimos  un tiempo de cambios que acaso comenz\u00f3 en esta traves\u00eda de Internet, y quiz\u00e1 prosiga ahora en una convulsi\u00f3n de los conceptos  de comunicaci\u00f3n tradicionales, pues probablemente cambiar\u00e1,  muy mucho, el mapa de los medios de comunicaci\u00f3n que habr\u00e1n  de acomodarse, poco a poco, a la demanda virtual, cada vez m\u00e1s  solicitada. Y en alguna medida, es posible que tambi\u00e9n cambie la  idea tradicional de la lectura, del libro, e incluso del lector.<\/p>\n<p>Aunque eso no significa, ni mucho menos, que el volumen impreso  est\u00e9 en peligro por ahora, con la salvedad, eso s\u00ed, de los peligros que acechan al mundo de los libros; que no son otros que los avasallajes, lossometimientos a esos lobbys de la cultura que dirigen  \u2014en perfecta eufon\u00eda con las administraciones y con los medios de comunicaci\u00f3n\u2014  el gran universo literario, pero tambi\u00e9n econ\u00f3mico, que genera la industria editorial. **\u00c1lvaro Guzm\u00e1n<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Noto en tu verbo, \u00c1lvaro, un cierto resentimiento o animosidad y presumo, aunque es verdad que me equivoco a menudo, que no has tenido buenas experiencias con el mundo editorial. Espero, pues, que este portal nos sirva de algo, y que desde esta ventana de Internet puedan abrirse algunas puertas.<\/p>\n<p>Nuestro blog, \u00c1lvaro, comenz\u00f3 con la primavera. Y ahora ya es verano, en este d\u00eda 30 de junio en que la gran mayor\u00eda prepara las vacaciones y se anima a dejar el tr\u00e1fago diario para buscar otro paisaje y otras gentes. Y acaso otra historia de la realidad, o de la ficci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esas letras de sue\u00f1o o cal, los ocres y los azules, los versos, la catedral y la Alhambra bien podr\u00edan, Jos\u00e9 Manuel, anticiparse a este blog, o a este libro, en que la obra original del artista aspira a ser parte consustancial del volumen, como lo es de la bit\u00e1cora. Ambiciona formar parte de \u00e9l &hellip; <a href=\"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/?p=188\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Estancias contra  el tiempo<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[118,96,109,119,120,31,117],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/188"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=188"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/188\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":194,"href":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/188\/revisions\/194"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}