{"id":175,"date":"2009-06-24T13:05:37","date_gmt":"2009-06-24T11:05:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/?p=175"},"modified":"2009-10-11T13:39:35","modified_gmt":"2009-10-11T11:39:35","slug":"exaltacion-de-la-realidad-refugiada-en-los-libros","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/?p=175","title":{"rendered":"Exaltaci\u00f3n de la realidad  refugiada en los libros"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>El principio de las palabras fueron los signos, que se convirtieron en im\u00e1genes para construir historias. Eso hizo necesario el nacimiento de los libros. Desde entonces, signos, palabras y libros forman parte de cada momento\u00a0de la vida. Imprescindibles para conocer e interpretar la realidad, para justificar el futuro desde la imaginaci\u00f3n.\u00a0Colectiva e individualmente. Es la \u00fanica manera de sentir y de sobrevivir.<\/p>\n<p>Por eso les invito a acompa\u00f1arme a este viaje por unos libros muy concretos. Un itinerario personal, de interiores, propicio a la fantas\u00eda, abierto a las sensaciones. Como un enigma que lo engloba todo. Es el planteamiento que\u00a0hace el escritor Alberto Manguel en su libro \u2018una historia de la lectura\u2019: \u201cEl destino de todo libro es misterioso,\u00a0sobre todo para su autor\u201d.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed estamos, pues, lo que somos, autores y lectores, sin distinciones. Encerrados en nosotros mismos. As\u00ed surge inevitable la reivindicaci\u00f3n del libro como mecanismo para la metamorfosis personal. Es otro criterio de Alberto Manguel:\u00a0\u201cLa verdad es que nuestro poder como lectores es universal y es universalmente temido, porque se sabe que la lectura puede, en el mejor de los casos, convertir a d\u00f3ciles ciudadanos en seres racionales, capaces de oponerse a la injusticia, a la miseria, al abuso de quienes nos gobiernan\u201d.<\/p>\n<p>La escritora Ana Mar\u00eda Matute ha dicho recientemente: \u201cTodos llevamos dentro una palabra extraordinaria que todav\u00eda no hemos logrado pronunciar\u201d.<\/p>\n<p><strong>Descubran ustedes mismos la palabra<\/strong>, de forma personal, libremente. <strong>En el silencio interior<\/strong>. Con sus propias im\u00e1genes.<\/p>\n<p><!--more-->Y aqu\u00ed estoy. Soy un periodista que se dispone a caminar por el interior de los libros.<\/p>\n<p>\u00abNo pretende el periodista interpretar lo que sucede en la intimidad de las conciencias ni en las profundidades del inconsciente. Es la realidad humana social en la medida en que produce hechos lo que aspira a interpretar. Los medios de comunicaci\u00f3n son en definitiva la arena donde luchan los productores de hechos para influir en el p\u00fablico, mientras que los que controlan el medio s\u00f3lo relativamente se interesan en esa pugna. La propiedad de los medios aspira b\u00e1sicamente a obtener beneficios econ\u00f3micos y los que operan en ellos profesionalmente a dar noticias interesantes (y acompa\u00f1arlas de comentarios inteligentes). Los m\u00e1s interesados en influir en los medios no son ni los que los poseen ni los que trabajan en ellos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: right; \"><em>(Lorenzo GOMIS, en \u2018Teor\u00eda del Periodismo. C\u00f3mo se forma el presente\u2019).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left; \"><em><br \/>\n<\/em> Por consiguiente ya est\u00e1 todo decidido y dispuesto para un viaje fascinante contracorriente, \u00bfme acompa\u00f1an? No<br \/>\nles prometo nada. S\u00edganme, por favor.<\/p>\n<p style=\"text-align: center; \">&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<br \/>\n\u2018Al principio era la palabra,<br \/>\ny la palabra estaba en Dios\u2019.<br \/>\n(Evangelio de San Juan)<br \/>\n&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">Vamos pues por este camino singular. Existe el principio, el ritual con el libro en las manos. Un momento<br \/>\nesencial.<br \/>\n\u201cMe gustar\u00eda saber, se dijo, <strong>qu\u00e9 pasa <\/strong>realmente <strong>en un libro cuando est\u00e1 cerrado<\/strong>. Naturalmente dentro hay s\u00f3lo letras impresas sobre el papel, pero sin embargo\u2026 Algo debe de pasar, porque cuando lo abro aparece de pronto una historia entera. Dentro hay personas que no conozco todav\u00eda y todas las aventuras, haza\u00f1as y peleas posibles\u2026 Todo eso est\u00e1 en el libro de alg\u00fan modo. Para vivirlo hay que leerlo, eso est\u00e1 claro.\u00a0Pero est\u00e1 dentro ya antes. Me gustar\u00eda saber de qu\u00e9 modo\u201d.<\/p>\n<p>Y de pronto sinti\u00f3 que el momento era casi solemne.\u00a0Se sent\u00f3 derecho, cogi\u00f3 el libro, lo abri\u00f3 por la primera p\u00e1gina y comenz\u00f3 a leer\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: right; \"><em>(\u2018La historia interminable\u2019, de Michael Ende).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center; \">&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<br \/>\nTodos los caminos se inician con canciones de libertad<br \/>\nen la naturaleza, con m\u00fasica, a la que se accede tambi\u00e9n<br \/>\na trav\u00e9s de los libros. Las palabras de los cantautores se<br \/>\nrefugian en los libros y tambi\u00e9n nos acompa\u00f1an:<br \/>\n\u2018Por mucho que a algunos pese<br \/>\nLos tiempos est\u00e1n cambiando,<br \/>\nest\u00e1n cambiando los tiempos,<br \/>\nag\u00e1rrense que aqu\u00ed vamos.<br \/>\nHan sido tiempos sombr\u00edos<br \/>\ny a\u00fan no son tiempos claros\u2019.<br \/>\n(\u2018Est\u00e1n cambiando los tiempos\u2019,<br \/>\ncanci\u00f3n de Luis Pastor)<br \/>\n&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">Miramos el horizonte y vemos las nubes, a la espera\u00a0del agua, envueltos en la esperanza, hacia un paisaje que<br \/>\nparece lejano y se descubre en el interior. Y sigo buscando\u00a0canciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">\u2018Tu y yo, muchacha, estamos hechos de nubes<br \/>\npero \u00bfqui\u00e9n nos ata?<br \/>\nDame la mano y vamos a sentarnos<br \/>\nbajo cualquier estatua,<br \/>\nque es tiempo de vivir y de so\u00f1ar y de creer<br \/>\nque tiene que llover<br \/>\na c\u00e1ntaros\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \"><em>(\u2018A c\u00e1ntaros\u2019, canci\u00f3n de Pablo Guerrero)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left; \"><strong> Todos los mundos posibles<\/strong> est\u00e1n encerrados\u00a0<strong>en el esp\u00edritu de la ficci\u00f3n<\/strong>. He descubierto as\u00ed\u00a0el periodismo, la historia, la fotograf\u00eda, la naturaleza, las\u00a0matem\u00e1ticas, el mar, la f\u00edsica, las palabras y sus significados, los paisajes, el teatro, el cine, la m\u00fasica, los personajes, la t\u00e9cnica, el mundo campesino, las monta\u00f1as,\u00a0las ciudades, los pueblos, la filosof\u00eda, el arte, la poes\u00eda,<br \/>\nel universo. <strong>Los libros<\/strong> me hacen preguntas que inserto\u00a0en mi mente. Y hago m\u00edas, muy personales, las miradas de\u00a0los personajes con sus palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">En estos momentos emerge la aventura de<strong> las utop\u00edas<\/strong> que se alimentan de <strong>las fantas\u00edas <\/strong>de los sue\u00f1os.\u00a0Siento la necesidad de nuevos encuentros con <strong>la fascinaci\u00f3n<\/strong>, para reivindicar lo simple, lo que pasa desapercibido, cuando no despreciado.<br \/>\nY aqu\u00ed comparece Don Quijote, haciendo justicia por\u00a0los caminos:<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">\u2018La del alba ser\u00eda cuando don Quijote sali\u00f3 de la\u00a0venta tan contento, tan gallardo, tan alborozado por\u00a0verse ya armado caballero, que el gozo le reventaba\u00a0por las cinchas del caballo\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: right; \">(\u2018Don Quijote de la Mancha\u2019, de Miguel de Cervantes)<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">El mundo en que vivo, el paisaje que me identifica, me\u00a0desconcierta cuando intento refugiarme en ese horizonte\u00a0inalcanzable.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">Me encuentro aqu\u00ed y ahora con las palabras de Joaqu\u00edn\u00a0Ara\u00fajo (XXI: Siglo de la Ecolog\u00eda. Para una cultura de la\u00a0hospitalidad):<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">\u2018El respeto hacia el derredor, la conservaci\u00f3n de la Naturaleza, la armon\u00eda como objetivo de la vida son ideas\u00a0tan antiguas como la misma capacidad de formularlas. Si\u00a0acaso hoy todo se multiplica y adquiere m\u00e1s necesidad\u00a0por la poderosa fuerza acumulada en los bandos de la codicia. Tal vez este extrav\u00edo de la condici\u00f3n humana que\u00a0supone entregarse a lo producido nace de pensar que hay\u00a0que llegar a alguna parte y de que el intento puede fracasar. El pensamiento ecol\u00f3gico es partidario de no llegar,\u00a0de estar siempre en el camino y de alegrarse porque \u00e9ste\u00a0no tenga una meta\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">Hay multitud de <strong>refugios en los libros, tantos como pensamientos e ideas<\/strong>. Y con los ojos\u00a0cerrados, esos mundos emergen grandiosos, reales, desapercibidos para los que s\u00f3lo tienen la mirada f\u00edsica y se\u00a0niegan a mirar en el interior.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">Pienso en el tiempo presente, en cada instante, en el\u00a0ahora, porque los libros a veces se reducen al momento\u00a0en que las ideas forman im\u00e1genes que contemplo, que\u00a0me observan. Y comenzamos a hablar para reivindicar la\u00a0sensualidad del tiempo vivido.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">\u2018Se\u00f1or, en mi camino tendiste mil celadas.<br \/>\nDespu\u00e9s me amenazaste: \u00a1Ay de ti si no sabes<br \/>\nrehuir estos peligros! Lo ves, lo sabes todo.<br \/>\n\u00bfAcaso reprocharme puedes mi rebeld\u00eda?\u2019<\/p>\n<p style=\"text-align: right; \"><em>(\u2018Ruba\u00edyat\u2019, de Omar Kheyyam)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">Es importante la experiencia, la sabidur\u00eda del ancianoque aparece recogida en personajes an\u00f3nimos, de los que\u00a0se comprende su existencia por el esp\u00edritu colectivo, el\u00a0sentido de pueblo, paridos por un paisaje rural. Ah\u00ed surgen\u00a0libros rodeados de un halo enigm\u00e1tico. A veces el lector\u00a0pospone un a\u00f1o tras otro su lectura, sin saber por qu\u00e9. Pero\u00a0es as\u00ed. <strong>El libro <\/strong>permanece <strong>cerrado<\/strong>, aunque <strong>e<\/strong><strong>mana\u00a0historias imaginarias<\/strong> para el lector dubitativo, que\u00a0un d\u00eda tras otro no deja de contemplarlo. Hasta que llega\u00a0el momento en que se decide y el lector se sumerge en el\u00a0interior de aquel libro misterioso con todo el respeto del\u00a0mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">\u2018Vine a Comala porque me dijeron que ac\u00e1 viv\u00eda mi\u00a0padre, un tal Pedro P\u00e1ramo. Mi madre me lo dijo. Y yo\u00a0le promet\u00ed que vendr\u00eda a verlo en cuanto ella muriera.\u00a0Le apret\u00e9 sus mano en se\u00f1al de que lo har\u00eda, pues ella\u00a0estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo.\u00a0\u201cNo dejes de ir a visitarlo \u2014me recomend\u00f3\u2014. Se llama\u00a0de este modo y de este otro. Estoy segura de que le\u00a0dar\u00e1 gusto conocerte\u201d. Entonces no pude hacer otra \u00a0cosa sino decirle que as\u00ed lo har\u00eda, y de tanto dec\u00edrselo\u00a0se lo segu\u00ed diciendo aun despu\u00e9s que a mis manos les\u00a0cost\u00f3 trabajo zafarse de sus manos muertas\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: right; \"><em> (\u2018Pedro P\u00e1ramo\u2019, de Juan Rulfo)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">El tiempo y los encuentros propician distintos mundos a\u00a0los que pongo nombres. Confieso que me siento emergente\u00a0en la ficci\u00f3n. Es lo m\u00e1s real que existe, lo que imagino y que\u00a0se interpreta como inexistente. Sonr\u00edo ante los incr\u00e9dulos.\u2018Mis sue\u00f1os son siempre id\u00e9nticos, las mismas visiones recurrentes de un modo invariable: estoy junto a\u00a0la escalera de nuestra casa, delante de la puerta de\u00a0cristal reforzado con alambres contra roturas y montado en marcos de metal. Afuera, en la calle, hay una\u00a0ambulancia, las siluetas fluorescentes del personal de\u00a0urgencias que vislumbro a trav\u00e9s del vidrio cobran una\u00a0dimensi\u00f3n sobrehumana, sus rostros hinchados parecen rodeados de un halo, como la luna. Giro la llave.\u00a0Sigo luchando en vano\u2019<\/p>\n<p style=\"text-align: right; \"><em>(\u2018La puerta\u2019, de Magda Szab\u00f3)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">En estas circunstancias reaparece una memoria hist\u00f3rica\u00a0de un tiempo desvelado, junto con la iron\u00eda y el sarcasmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">\u2018Es in\u00fatil dar voces, Jacinto, conv\u00e9ncete, porque <strong>el\u00a0mundo est\u00e1 sordo <\/strong>y ciego, Jacinto, <strong>nadie te\u00a0escucha<\/strong>, \u00bfoyes? nadie desea enterarse de lo que\u00a0ocurre aqu\u00ed dentro, porque lo que no se conoce es\u00a0como si no sucediera\u2026\u2019<\/p>\n<p style=\"text-align: right; \"><em> (\u2018Par\u00e1bola del n\u00e1ufrago\u2019, de Miguel Delibes)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">Las cosas son como las imaginamos. La fantas\u00eda, cr\u00e9anme, conduce inexorablemente a la realidad oculta, que\u00a0pretende pasar desapercibida para salvarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">\u2018Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, frente al pelot\u00f3n de fusilamiento, el coronel Aureliano Buend\u00eda hab\u00eda de recordar\u00a0aquella tarde en que su padre lo llev\u00f3 a conocer el\u00a0hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas\u00a0de barro y ca\u00f1abrava construidas a la orilla de un r\u00edo\u00a0de aguas di\u00e1fanas que se precipitaban por un lecho de\u00a0piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehist\u00f3ricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carec\u00edan de nombre, y para mencionarlas hab\u00eda que\u00a0se\u00f1alarlas con el dedo\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em> (\u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019, de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">Ahora aparecen nuestras peque\u00f1as emociones, recuerdos, el sentido viajero hacia cualquier lugar que nos\u00a0parezca lejano, siempre m\u00e1s all\u00e1 del horizonte, cuando somos conscientes de que all\u00ed nunca llegaremos desde\u00a0nuestra actual realidad cotidiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">\u2018Desaparecieron en la penumbra. La noria se perdi\u00f3\u00a0de vista; en lugar de aproximarse, <strong>los sonidos de\u00a0la feria y la m\u00fasica cesaron<\/strong> temporalmente.\u00a0M. Laruelle volvi\u00f3 la vista hacia el poniente; caballero\u00a0de anta\u00f1o con raqueta de tenis por adarga y linterna\u00a0de bolsillo por taleguilla, fantase\u00f3 por un momento\u00a0en las batallas a las que hab\u00eda sobrevivido el alma\u00a0para errar por all\u00ed\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>(\u2018Bajo el volc\u00e1n\u2019, de Malcom Lowry)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">Hay libros que desvelan mundos de hombres con mujeres, entre las diferencias y desatinos. A veces en tiempo\u00a0de silencio, a veces en tiempo anquilosado, condenado al futuro. Es una realidad que sigue vigente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left; \">\u2018Dos d\u00edas despu\u00e9s de la borrascosa escena que he con-<br \/>\ntado, Angustias desempolv\u00f3 sus maletas y se fue sin\u00a0decirnos ad\u00f3nde ni cu\u00e1ndo pensaba volver.<br \/>\nSin embargo, aquel viaje no revisti\u00f3 el car\u00e1cter de\u00a0escapada silenciosa que daba Rom\u00e1n a los suyos. Angustias revolvi\u00f3 la casa durante los dos d\u00edas con sus \u00a0\u00f3rdenes y sus gritos. Estaba nerviosa, se contradec\u00eda.\u00a0A veces lloraba\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(\u2018Nada\u2019, de Carmen Laforet)<\/p>\n<p><em>**Miguel \u00c1ngel Blanco Mart\u00edn<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-176\" title=\"imagen-7\" src=\"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/\/imagen-7.png\" alt=\"imagen-7\" width=\"282\" height=\"172\" srcset=\"http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/imagen-7.png 352w, http:\/\/www.editorialtleo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/imagen-7-300x183.png 300w\" sizes=\"(max-width: 282px) 100vw, 282px\" \/><\/p>\n<p>En los libros, Miguel \u00c1ngel, est\u00e1 la memoria y est\u00e1 el futuro. Ha\u00a0quedado escrito en distintos lugares de este blog. En los libros, tal\u00a0como t\u00fa dices, Miguel \u00c1ngel, cuando citas a Michael Ende, Me\u00a0gustar\u00eda saber, se dijo, qu\u00e9 pasa realmente en un libro cuando est\u00e1\u00a0cerrado. Naturalmente dentro hay s\u00f3lo letras impresas sobre el papel, pero sin embargo\u2026 Algo debe de pasar, porque cuando lo\u00a0abro aparece de pronto una historia entera. Dentro hay personas\u00a0que no conozco todav\u00eda y todas las aventuras, haza\u00f1as y peleas\u00a0posibles\u2026 Todo eso est\u00e1 en el libro de alg\u00fan modo. Para vivirlo hay\u00a0que leerlo, eso est\u00e1 claro. Pero est\u00e1 dentro ya antes. Me gustar\u00eda\u00a0saber de qu\u00e9 modo.<\/p>\n<p>Las p\u00e1ginas de los libros est\u00e1n llenas de personajes porque cada\u00a0letra es un ser animado: alguien que forma parte de una f\u00e1bula. Y\u00a0las letras van y vienen, y se paran. Y suspiran, y piensan y se agachan y se estiran. Las letras se juntan para constituir los vocablos. Y\u00a0dependiendo del orden que adopten tendr\u00e1n uno u otro significado: \u201clate\u201d, \u201ctela\u201d; \u201ccosa\u201d, saco\u201d; \u201ccome\u201d, \u201cmeco\u201d. Las palabras,\u00a0asociadas de una forma u otra constituyen los significados con los\u00a0que conformamos una historia o una idea. Las palabras son m\u00e1gicas, pues, y hacen que los libros sean m\u00e1gicos, pero ocurre, Miguel\u00a0\u00c1ngel, que nuestra peque\u00f1a realidad cotidiana no nos deja ver el\u00a0gran bosque de palabras y frases y versos y relatos que constituye\u00a0todo lenguaje.<\/p>\n<p>T\u00fa hablas de libros. Otros hablan de lecturas en las que la aventura\u00a0y la emoci\u00f3n parecen estar agazapadas entre las p\u00e1ginas. Pero acaso todos hablamos de lo mismo: del poder de la palabra, del gran\u00a0misterio que encierran los libros, \u00fanico santuario de la experiencia,\u00a0de los deseos, de las emociones y de los sue\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El principio de las palabras fueron los signos, que se convirtieron en im\u00e1genes para construir historias. Eso hizo necesario el nacimiento de los libros. Desde entonces, signos, palabras y libros forman parte de cada momento\u00a0de la vida. Imprescindibles para conocer e interpretar la realidad, para justificar el futuro desde la imaginaci\u00f3n.\u00a0Colectiva e individualmente. 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